19.8 conjunções aditivas

La oraciones subordinadas que hemos visto hasta ahora introducen una oración que describe un acontecimiento que tiene una relación temporal, final, causal, concesiva, modal o condicional con el acontecimiento descrito en la oración principal. Este tipo de relación no existe en las oraciones copulativas. De hecho nisiquiera hay una oración subordinada, porque poco importa si se pone la conjunción delante de la primera frase o delante de la segunda, el sentido no cambia.

Por la mañana va al trabajo y por la noche va a la universidad.
Por la noche va a la universidad y por la mañana va al trabajo.
O duerme o hace tonterías.
O hace tonterías o duerme.
El es tan rico como ávaro.
El es tan ávaro como rico.


Dado que conjunciones subordinadas establecen una relación entre los acontecimientos descritos en la oración subordinada y los acontecimientos descritos en la oración principal no se puede convertir la oración subordinada en la oración principal y al revés sin modificar el sentido de la frase.

1) Tiene hambre, a pesar de que acaba de comer.
2) Acaba de comer, a pesar de que tiene hambre.

2) es obviamente un sin sentido.

Al contrario de las conjunciones que hemos visto hasta ahora las conjunciones copulativas o aditivas pueden conectar también adjectivos, "El es pérfido y sin escrúpulos", sustantivos, "No me gusta ni el vino ni la cerveza" y adverbios "Corre rápido y sin cansarse".

Conjunciones subordinadas siempre introducen una oración subordinada con un verbo. Esto no es necesariamente el caso de las conjunciones copulativas o aditivas.

Come patatas y pasta.
No ni un trabajo ni un piso.




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