18. Formas infinitas

En las lenguas románicas hay tres formas infinitas: el infinitivo, el gerundio y el participio perfecto. Vamos a analizar brevemente algunos aspectos a tomar en cuenta al sustituir una oración subordinada con una forma infinita.

Con las tres formas se puede sustituir oraciones subordinadas. Se puede construir ejemplos en los cuales esta sustitución es posible con las tres formas.

Después de que había terminado el trabajo, quedó contento.
=> sustitución con un infinitivo (compuesto): Después de haber terminado el trabajo, quedó contento.
=> sustitución con un gerundio (compuesto):Habiendo terminado el trabajo, quedó contento.
=> sustitución con un participio perfecto:Terminado el trabajo, quedó contento.

Sin embargo debido al hecho que la función sintáctica de estas formas infinitas es completamente distinta los contextos en los cuales una oración subordinada puede ser sustituída por las tres formas son más bien raros.

Una de estas formas infinitas ya hemos visto, el infinitivo, vea capítulo 17. Se lo llama infinitivo, porque no tiene desinencia personal. (Lo que le distingue del infinitivo pessoal, que sí tiene una desinencia personal.) Infinitivo viene del latín infinitivus y significa indefinido, vago, sin limítes. Si es una buena idea llamarlo así se puede cuestionar. El autor diría simplemente que es la forma básica del verbo. Si miramos las funciones sintácticas del infinitivo el hecho que no tiene desinencia personal es irrelevante.

Miremos estas frases.

Leer es su pasíon.
Coches son su pasión.

Coches y leer tienen la misma función sintáctica. Son el sujeto de la frase. Leer es tan vago y indefinido como coches, o sea no en absoluto. La mismo pasa en estos ejemplos.

Le gusta pasear.
Le gusta la manzana.


Pasear y manzana tienen la misma función sintáctica, son el objeto directo de la frase y no son ni indefinido ni vago. El infinitivo es un sustantivo verbal, tiene la misma función sintáctica que un sustantivo y por lo tanto sería realmente raro si tuviese una desinencia personal.

El infinitivo puede usarse en un contexto de anterioridad y conincidencia temporal, pero, al contrario del gerundio, no simultaneidad.

Después de comer, vamos a dar un paseo.
Al arrancar al tren, oyeron un sílbido.

Esto es posible, porque hay preposiciones que expresan anterioridad y coincidencia temporal. Para expresar simultaneidad necesitaríamos una preposición que expresa simultaneidad y esto no existe. Esto significa que no se puede construir con un infinitivo si la acción descrita en la oración subordinada se desarolla paralelamente a la acción descrita en la oración principal. El infinitivo por si mismo no puede aclarar la relación que existe entre la acción descrita por el verbo finito y la acción descrita por la forma infinita. Vamos a volver sobre el tema más tarde, vea 18.1.7.

El gerundio y el infinitivo tienen formas compuestas que se usa cuando el acontecimiento de la oración subordinada esta terminado antes de que ocurra el acontecimiento descrito en la oración principal.

infinitivo
simultáneo: Creo poder resolver el problema.
anterioridad: Creo haber podido resolver el problema.

gerundio
simultáneo: Reparando el coche fuma un cigarillo.
anterioridad: Habiendo reparado el coche fuma un cigarillo.

El participio perfecto siempre describe anterioridad.
Reparado el coche, fuma un cigarillo.

El infinitivo y el gerundio son formas activas. Significa que el sujeto de estas formas es también el ejecutor de las acciones descritas por el verbo. El participio perfecto es pasivo. Significa que el sujeto del participio perfecto es la meta de la acción descrita por el participio perfecto, pero no el ejecutor.

En determinados contextos podemos sustituir una oración subordinada con las tres formas infinitas, pero desde un punto de vista sintáctico las tres sustituciones son completamente distintas.

Después de que había reparado el coche, estaba contento.
1) infinitivo: Después de haber reparado el coche, estaba contento.
2) gerundio: Habiendo reperado el coche, estaba contento.
3) participio perfecto: Reparado el coche, estaba contento.

En 1) y 2) la forma infinita hereda el sujeto del verbo finito. En 3) el sujeto de forma infinita, reparado, es el coche y el coche es la meta de la acción, pero no el ejecutor de esta acción. La forma infinita de 1) es básicamente un sustantivo; "haber reparado el coche" se puede sustituir por cualquier sustantivo: Después del desayuno estaba contento. La preposición después exige algo que puede tener la misma función sintáctica que un sustantivo y el infinitivo es un sustantivo verbal. La forma infinita en 2) es un complemento adverbial y puede ser sustituído por cualquier otro complemento circunstancial: En el jardín estaba contento. La forma infinita en 3) tiene la función sintáctica de un adjetivo, concuerda en número y genero con el sustantivo al cual se refiere. Si se pone el coche al plural, el participio perfecto también cambia: Reparados los coches, estaba contento.

Se puede sustituir oraciones subordinadas con las tres formas infinitas, pero desde un punto de vista sintáctico son estructuras completamente distintas. El infinitivo es básicamente un sustantivo, el gerundio es básicamente un adverbio y el participio perfecto es básicamente un adjetivo.

Hay diferencias grandes no solamente en la función sintáctica, sino también en la forma como el cerebro interpreta estas formas. En la construcción con el infinitivo la relación entre la acción descrita por el infinitivo y la acción descrita por el verbo finito está explícitamente descrita por una preposición. En el ejemplo anterior con después de. Está relación no está descrita explícitamente en el caso de que se sustituya con un gerundio o con un participio perfecto. En este caso hay que "adivinar" que relación existe entre la forma infinita y la forma finita.

1) Habiendolo aprendido, se sabe como hacerlo.
=> Después de que se lo haya aprendido, se sabe como hacerlo.
=> Si se lo ha aprendido, se sabe como hacerlo.

2) Perdido tu pasaporte, no puedes viajar.
=> Después de que hayas perdido tu pasaporte, no puedes viajar.
=> Si has perdido tu pasaporte, no puedes viajar.

Las frases 1) y 2) no expresan explícitamente que relación existe entre la acción descrita por el verbo finito y la acción descrita por el verbo infinito. Hay que adivinarla. En este ejemplo puede ser interpretada de dos maneras distintas.

Si ya es difícil de entender porque se llama forma infinita el infinitivo y el gerundio, esto es todavía más difícil de entender en el caso del participio perfecto. El participio perfecto concuerda en genero y número con su sujeto y este sujeto está bien definido.

La noción formas infinitas sugiere que tienen algo en común, lo que de hecho no es el caso y sobre todo engaña sobre las diferencias fundamentales que existen entre estas tres estructuras y es de suponer que mucha gente realmente no se da cuenta que son tres bichos muy distintos. Si se hubiese comprendido bien la función sintáctica, no se llamaría el gerundio español / portugués gerundio. Gerundio viene de latín gerundium y el gerundiúm es un SUSTANTIVO. El gerundio, muy al contrario del gerund inglés, NUNCA es sustantivo.

Estas formas infinitas se comportan en todos los aspectos como lo que realmente son. El participio perfecto por ejemplo es un adjetivo y como cualquier adjetivo puede ser sustantivado.

=> Los engañados no son felices.
=> El engañado no es feliz.

El infinitivo es un sustantivo, pero como es un sustantivo verbal, también puede tener carácterísticas de un verbo. Puede por ejemlo tener un objeto directo.

=> Le gusta escuchar música.

El gerundio es un adverbio y específica como cualquier adverbio el verbo.

=> Llorando me contó la historia.

Debido a estas diferencias fundamentales la posibilidad de sustituir una oración subordinada por una de las tres formas infinitas depende del contexto.

Si hay por ejemplo una coincidencia temporal entre dos acciones, solo se puede construir con el infinitivo, porque el gerundio puedes expresar simultaneidad y anterioridad y el participio perfecto solo anterioridad.

=> Al explotar la bomba, la casa se derrumbó.
~ Explotando la bomba, la casa se derrumbó.
~ La bomba explotada, la casa se derrumbó.

Explotando sugiere una duración, pero una bomba que necesita media hora para explotar no es una bomba. El participio perfecto sugiere, que la casa se derrumbó después, lo que no corresponde a lo que nuestra preconcepción de la realidad nos sugiere.

Del otro lado solo el gerundio es posible, si queremos expresar simultaneidad.

=> Bebiendo un café hablaban de sus viajes.
~ Al beber un café hablaban de sus viajes.
~ Un café bebido hablaban de sus viajes.

Queda claro sin más que solo la construcción con el gerundio es posible.

La afirmación que se puede sustituir con una forma infinita qualquiera qualquier oración subordinada no es muy preciso. Si esto es posible o no y con qué forma infinitiva es posible depende del contexto. A veces es posible con las tres formas y a veces solo con una. Vamos a discutir sobre esto más en detalle en los capítulos que siguen.




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